Alimentación saludable: productos personalizados con nutrientes
3 octubre 2017

Satisfacer las necesidades del mercado mexicano actual genera un crecimiento importante para el sector de los alimentos, que debe tener en cuenta la composición de la población nacional. Por un lado, el 11% de las 130 millones de personas son adultos mayores (con más de 60 años), mientras que la mitad de esa cifra todavía no supera los 26 años y compone el grupo conocido como millennials.

Los sectores mencionados son los dos más demandantes a la hora del consumo y buscan presentaciones personalizadas, tanto como un contenido nutritivo marcado por lo orgánico-natural. Esto hace pensar en un aumento de la producción industrial cercana al 15% para el año 2020, sin dejar de lado a la clase media alta que prefiere otro tipo de comidas importadas y/o gourmet.

Estos datos son de relevancia para una economía mexicana en la que la industria alimenticia tiene un fuerte impacto sobre el PIB (4,8 puntos), al mismo tiempo que los salarios se destinan en un 35% a este tipo de compras -incluyendo alimentos y bebidas según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Ahí encontramos el beneficio de fabricantes locales, con ofertas frescas, nutritivas y orgánicas.

En un contexto regional donde comienza a expandirse el etiquetado, en México ya se opta por una opción limpia que comunique de manera efectiva los beneficios de los comestibles. Los consumidores son quienes obligan a estas medidas, al estar mayormente dispuestos a modificar su dieta para cuidar la salud, perder peso haciendo ejercicio, prevenir enfermedades a través de una buena alimentación o incluso pagar más por productos que apoyen sus metas. La situación global no queda fuera de las causas de estas transformaciones, al haber ya casi un 1,5 millones de personas afectadas entre la obesidad y la desnutrición en el mundo.

Durante 2017, la producción ya supera las dos mil millones de toneladas de comida, aunque no evitan la muerte de 30 mil personas a diario por hambre. Actualmente, la confianza del consumidor está revolucionando la industria y se recurre a tecnologías innovadoras para dar más valor al producir alimentos saludables, naturales, frescos y seguros. Los lácteos fortificados por la presión sobre la calidad, los ingredientes sanos con mejores proteínas, la reducción de azúcares o el uso de alimentos funcionales son sólo algunos ejemplos de los intentos por resolver el problema de la obesidad y satisfacer al consumidor.

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